¿Ahorro o invierto?

Sin duda es una de las preguntas más importantes que impactarán el rumbo de nuestras finanzas personales. Hoy te explicaré cómo responder a esta pregunta con la intención de tomar acción y darle un giro a tu perspectiva sobre el dinero.

 

Todo inicia con un presupuesto. Cada persona dependiendo de su actividad tendrá una o más fuentes de ingreso. Entre las más comunes están el ingreso por trabajo, renta, intereses o dividendos. Un presupuesto básico consiste en distribuir ese ingreso en cuatro pilares esenciales: gasto, ahorro, inversión y donación.

Gastos


Dependiendo del ingreso de cada persona y de sus responsabilidades, es que se deriva el porcentaje destinado a sus gastos. A mayor ingreso se esperaría que la proporción de gastos disminuya, ya que en condiciones normales, las necesidades básicas de una persona no aumentarán drásticamente (si normalmente compras 1 litro de leche a la semana, no por ganar 10 veces más comprarás 10 litros semanales).

La otra parte de los gastos, aquellos que no son de necesidad básica, podrían considerarse como gustos personales. Aquí debemos de ser muy disciplinados ya que siempre podremos encontrar algo para gastarnos el dinero. Depende mucho de cada persona qué porcentaje dedicar a esta parte, pero lo ideal es establecer un límite.


Ahorro e inversión


En esta parte inicia lo interesante. Es relativamente sencillo calcular nuestros gastos, ya que sabemos lo que necesitamos para cubrir nuestras necesidades y llevar el estilo de vida que queremos. Ahora nos preguntamos, ¿Cómo se cuánto ahorrar, invertir o donar? Es muy importante hacernos esta pregunta y ver más allá del gasto. Si no nos hacemos esta pregunta probablemente nos terminaremos gastando todo nuestro ingreso.


Para contestarla, primero tenemos que saber cuál es nuestra situación actual, ¿tienes deudas?, ¿tienes alguna obligación importante que pagar en el corto o mediano plazo?,¿dependes del ingreso de tu trabajo?


Fondo de emergencia


Es muy recomendable crear un fondo de emergencia que cubra la totalidad de nuestros gastos por un periodo de 3 a 6 meses. Este respaldo económico nos hará sentir más tranquilos ya que ante cualquier emergencia o adversidad estaremos protegidos. La idea no es tener el total de esa cantidad de dinero en efectivo, ya que inevitablemente estaríamos perdiendo poder adquisitivo debido a la inflación. Por lo contrario, elegir algún instrumento de renta fija con liquidez diaria será lo ideal, algunos ejemplos que te puedo mencionar para hacer esto son: BONDDIA, Smart Cash de GBM y DINN de Actinver. A pesar de que ofrecen una tasa baja, son una excelente opción para disponer de nuestro dinero cuando lo necesitemos y que generen un poco de rendimiento cuando no se necesite.


¿Necesito ahorrar más?


Una vez que hemos pagado nuestras deudas (o acumulado la cantidad necesaria para pagarlas), formado un fondo de emergencia equivalente a 3-6 meses de nuestro total de gastos, nos debemos de hacer la pregunta: ¿Qué valor agregado tiene ahorrar más?

La verdad es que en este punto, ahorrar más sería un gran error para nosotros, ya que estaríamos perdiendo la oportunidad de generar un mayor rendimiento a través de la inversión.


Fija una cantidad mensual


La inversión al igual que el ahorro son un buen hábito que al principio puede costar un poco desarrollarse, pero una vez que tengamos ese hábito bien arraigado, nos acompañará por el resto de nuestras vidas.


Una manera de formar el hábito de la inversión es fijar una cantidad mensual. Por ejemplo, si fijamos que vamos a invertir $1,000 al mes, en cuanto nos entre el ingreso a nuestra cuenta bancaria trasladaremos esa cantidad a nuestra cuenta personal de inversión. De esta manera nos evitamos gastarnos ese dinero en otra cosa.


Fija un objetivo al invertir


Fijarnos un objetivo al invertir nos permitirá motivarnos y tener una razón para seguir. Procuremos no fijar una meta de corto plazo como utilizar ese dinero para gastarlo. Las metas a largo plazo nos ayudarán a formar nuestra mentalidad de inversionista y nos permitirá tomar mejores decisiones.


Algunos ejemplos de metas a largo plazo son: comprar una casa, tener un buen retiro, pagar la educación de nuestros hijos o nietos, dejar un legado, entre otras.

¿En qué invierto?


Estoy seguro que ahora te preguntarás ¿en qué invierto?, pero es un tema más amplio que abordaré con mayor profundidad en otro artículo. Por ahora el objetivo es generar esa intención de querer invertir, además de crear nuestro fondo de emergencia y pagar nuestras deudas.

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