Los emprendedores y el SAT

Actualizado: 22 feb 2021

Si estas iniciando tu trayecto como emprendedor, uno de los trámites que tendrás que realizar tarde o temprano será darte de alta en el SAT. Esto puede resultar confuso si no conoces las ventajas, desventajas y requisitos de cada régimen. A continuación, te hablaré sobre los diferentes regímenes fiscales que existen para las personas físicas (tú).

 

La formalización ante el SAT es un paso muy importante para crecer como emprendedor ya que te brinda la oportunidad de poder facturar, ampliando tus oportunidades de negocios. Esto ya que actualmente en México, la mayoría de las empresas requieren de facturas para poder justificar sus gastos (y así poder deducirlos).


Lo primero a decidir es si vas a querer operar como persona física o como persona moral, cada una con sus ventajas. Es importante saber en qué manera te puede afectar operar bajo una o la otra.


Persona física

Beneficio Fiscal

La ley te reconoce como un ser humano y para esta tú eres el negocio. La principal ventaja de operar como persona física es que la tasa de impuestos que pagas sobre tus ingresos es variable, y esta va desde un 1.92% hasta un 35%. La gran desventaja es la responsabilidad que tienes. Al tú “ser el negocio” tú eres el responsable de responder por todo lo que pase. Esta responsabilidad extendiéndose hasta tener que pagar con tus bienes personales (casa, carro) cualquier cosa que salga mal.


Persona moral

Protección patrimonial

La ley te reconoce como empresa y tienes una tasa fija de impuestos del 30%. A diferencia de la persona física, aquí tu patrimonio personal y el de la empresa no se mezclan. Esto generándote la ventaja de que no existe riesgo sobre tus bienes en caso de algún problema, ya que la empresa es considerada el responsable.


Si eres emprendedor en México operando como persona física, existen dos principales regímenes ante el SAT. El primero es el Régimen de Incorporación Fiscal, y el segundo el Régimen de Actividades Empresariales. Cada uno de estos regímenes tiene sus ventajas y sus requisitos que se tienen que cumplir para poder tributar en estos.


Régimen de Incorporación Fiscal

Este régimen, como su nombre lo menciona, te va incorporando gradualmente a la tributación. Esto refiriéndose a que empiezas en tu primer año recibiendo una condonación del ISR (Impuesto Sobre la Renta) del 100% y cada año esta cantidad va disminuyendo un 10% hasta llegar al año 10. Al llegar a este periodo, tu estancia en este régimen se termina y te tendrás que incorporar al Régimen de Actividades Empresariales.

Este régimen va especialmente dirigido a personas que realicen actividades empresariales, enajenen bienes o que presten servicios que no requieran de un título universitario. Esto siempre y cuando los ingresos del año no excedan los 2 millones de pesos.

  • El objetivo de este régimen es promover la formalidad, y así apoyar a los emprendedores a que no les pegue tanto el pago de los impuestos.

  • Si recibes ingresos en efectivo, puedes no pagar el IVA hasta por $300,000 pesos al año, siempre y cuando emitas una factura a publico en general.

  • Debes declarar bimestralmente tus ingresos.

NO puedes entrar en este régimen si:

  • Eres socio o accionista de alguna persona moral (empresa)

  • Eres franquiciatario

  • Tus actividades son relacionadas con la construcción, remodelación, mejora y venta de bienes raíces

  • Obtienes tus ingresos por la realización de espectáculos públicos

Si te gustaría conocer más sobre este régimen, te invito a que leas el artículo que tenemos: https://www.booksfinance.mx/post/conoce-el-régimen-de-incorporación-fiscal


Régimen de Actividades Empresariales

Puedes ser contribuyente de este régimen si realizas actividades empresariales o prestas servicios de manera profesional. Con actividades empresariales se refiere a las relacionadas con el comercio, la industria, la agricultura, la ganadería y la pesca.

Dentro de este régimen, tienes que declarar 2 veces:

  • Mensualmente (el día 17 del siguiente mes que declaras)

  • Anualmente (a más tardar el 30 de abril siguiente del año fiscal)

Dentro de este régimen, existen diferentes deducciones que puedes realizar. Siempre considerando que estas deben de ser consideradas como indispensables para la operación de tu negocio.

Deducciones mensuales

  • Pago de sueldos.

  • Luz, teléfono, papelería.

  • Cuotas al IMSS.

  • Arrendamiento del local.

  • Inversiones en activo fijo (equipo de cómputo, de oficina y transporte).

  • Materias primas y productos terminados que utilices para producción y posteriormente venta.

Deducciones anuales

  • Aportaciones voluntarias a tu AFORE.

  • Gastos médicos y hospitalarios.

  • Pagos por primas de seguro de gastos médicos.

  • Donativos.

  • Colegiaturas (de preescolar a preparatoria solamente).

Muchas personas optan por comenzar su trayecto de emprendedor bajo el Régimen de Incorporación Fiscal por los grandes beneficios fiscales que ofrece. No hay que olvidar que en cualquier momento (si cumples con los requisitos) te puedes cambiar del Régimen de Incorporación Fiscal al de Actividades Empresariales, sin embargo no es posible realizar lo opuesto.

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